Damián Feldman
El bar estaba exactamente como lo recordaba. Luces tenues, música envolvente y ese aire de sofisticación que solía buscar cuando necesitaba olvidar el mundo por un rato. Había escogido ese lugar a propósito, antes solía ir simplemente a liberarme. Era territorio conocido, y neutral.
Recordé mi cita, Valeria Acosta.
Su número lo había anotado en mi libreta como una jugada necesaria. Y aquí estaba.
Su silueta apareció entre la multitud, elegante como siempre. Llevaba un vestido neg