Amelie Manson
Sentí el roce de sus labios sobre los míos, y juro que todo a mi alrededor pareció desvanecerse. Mi cuerpo tembló bajo su hechizo, y mis manos… no hicieron nada por detenerlo.
Damián me besaba de una forma que me descolocaba, porque mientras mi mente gritaba que lo empujara, que lo golpeara y saliera corriendo, mi cuerpo, mi corazón, mis ganas… me incitaban a seguir, a fundirme más en él, a devolverle el beso con una pasión que me ardía por dentro.
Sin dejar de besarme, me conduj