Amelie Manson
—Amelie, Amelie, dime, ¿quién es el padre de ese hijo? ¡Amelie!
¿Damián? Maldita sea… ¡Damián! ¿Qué está haciendo aquí?
Mi corazón se aceleró con violencia, tanto que parecía golpearme las costillas desde dentro. Junto a Hanna, intenté cerrar la puerta de la casa a la fuerza, mientras él, desde afuera, presionaba para entrar con esa brutalidad que siempre lo caracterizó.
Él no podía acercarse a mi hijo. No podía saber que era suyo. No se lo iba a permitir.
Desde la cocina, mi madr