PUNTO DE VISTA AUTOR.
—Entiéndelo de una vez, debes hacerle creer que quieres volver con ella —Rosalía apretó los puños, pero Armando, sentado frente a su escritorio, ni se inmutó.
—¡Dime algo, carajo! ¿Acaso no me estás escuchando? —golpeó la mesa con ambas manos, irritada.
Armando alzó la mirada, sin prisa.
—Es evidente que Amelie no va a volver conmigo. Sería absurdo, después de todo lo que le hice.
—¡Pero si esa idiota aún suspira por ti! Cuando le pidas que regresen, aceptará sin pensarlo