Capítulo 76. El mejor postor
El teléfono celular de Victoria la salvó de responder a Stefan, no quería hacerlo sentir mal, el hombre ya había sufrido bastante, pero ella no se sentía capaz de corresponder de la manera que él quería.
—Habla Sirena —contestó Victoria y rodó los ojos cuando vio a Stefan sonreír—. Está bien, puedo reunirme treinta minutos contigo.
— ¿Quién era?
—El ucraniano, quiere proponerme un negocio, se jacta de ser el líder de Europa.
— ¿Eso te dijo?, “ja” Europa era mía —respondió Stefan mu