KOSOVO
Unas semanas después.
La lluvia caía a cántaros, Victoria y Stefan se habían instalado en la cabaña indefinidamente. Viviendo una segunda luna de miel. Stefan no necesitaba asistir a sus empresas, desde su computadora movía el mundo.
Victoria por su parte preparaba una sucursal para Kosovo de un albergue de Guerreras Valkirias.
Mientras trabajaba en el proyecto recibió un correo que esperaba con ansias. Ahora podría decirle a Stefan, se moría de ganas de hacerlo.
Entró en la