Capítulo 75. La Sirena es de Slashdot
Victoria sorprendida fue a la puerta de la habitación y gritó pidiendo ayuda.
Matthew que ya venía con cosas en la mano corrió y detrás venía Adelina.
—Necesito ativán —masculló Matthew señalando el maletín de medicinas y Victoria corrió por el medicamento, temblando encontró el fármaco y Adelina con pulso de hierro preparó la jeringa y la pasó a Stefan por la vía y dejó de convulsionar.
Victoria con alivio observó que dejó de sacudirse.
— ¿Está muy mal? —Preguntó a Matthew.
—Es