CAPÍTULO 42. La realidad se impone.
Valentina descansa sobre su pecho, el calor de su cuerpo apaciguando lentamente el agitado ritmo de Alejandro. La respiración de ambos se sincroniza, y el silencio de la habitación los envuelve como un manto. Ambos están dormidos. Todo parece perfecto, como si el mundo entero hubiera desaparecido.
Pero en algún lugar de su mente, un recuerdo oscuro comienza a despertar. Alejandro siente un escalofrío y de pronto se encuentra frente a su padre, Oscar Ferraro, sentado en su despacho. La luz tenue