CAPÍTULO 101. Silencio Bajo el Dosel.
El arrebato de pasión en el mar ha dejado a Valentina y Alejandro exhaustos.
Flotan un momento, sus cuerpos desnudos moviéndose con las suaves olas, la respiración volviendo lentamente a la normalidad.
Ella ríe, un sonido de pura alegría que se siente nuevo. Se separan apenas unos centímetros y comienzan a juguetear. Alejandro la salpica con agua; ella responde sumergiéndolo por la cintura. Sus manos y bocas ya no buscan el clímax, sino la complicidad y la ligereza. La tregua no solo ha termina