Cap 65: Nota

Sentía que el pecho le iba a estallar.

Ya no era el dolor de parto —ese que le había parecido insoportable—, ahora era algo mucho peor: un vacío que le quemaba por dentro, como si le hubieran arrancado el corazón y lo hubieran dejado latiendo fuera de su cuerpo.

Cada segundo sin su bebé, sin su pequeña Esperanza era un latido que le dolía en la garganta, en los dedos, en las piernas que apenas la sostenían de los débiles que estaban.

Su Nana lloraba en una silla, repitiendo «mi niña, mi niña, lo siento. No debimos irnos. No debimos dejarte sola» una y otra vez, como si con eso pudiera devolver el tiempo y evitar lo que sucedió.

Eros había salido a gritarle a la policía también. Estaba verdaderamente desesperado. Pero a pesar de que todos querían ayudarla, nadie podía devolverle lo único que le importaba.

Su bebé.

Su Esperanza.

—Déjenme sola… por favor —susurró con la voz rota de tanto llorar.

Observó en la expresión de su Nana un intento de protesta, pero levantó la mano temblor
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP