ZOE
La mansión Castelli olía a jazmines y a traición. Las paredes eran tan blancas que dolían a la vista, y las cortinas de lino filtraban la luz como si todo allí intentara disimular su verdadera naturaleza bajo un barniz de elegancia. Ethan había estado ausente toda la mañana, ocupado en los preparativos de lo que él llamaba “el inicio de nuestra vida”. Una boda. Una ceremonia familiar. Un espectáculo diseñado para lavar su imagen y exhibirme como su corona. Suya. Legítima. Intocable.
Me sent