El tren ascendió lentamente hacia los Alpes, atravesando túneles que mordían la roca y estaciones de pueblo con nombres que sonaban a campanas y a leche recién ordeñada. Thomas iba sentado frente a mí, impecable, leyendo documentos en su tableta. No hablamos durante el trayecto. El paisaje nevado era un silencio entre nosotros.
Bajamos en una estación diminuta. Ningún cartel indicaba su nombre. Un vehículo todoterreno negro nos esperaba en el aparcamiento, el motor en marcha, el conductor un ho