La primavera de 2075 llegó con una luz que no se parecía a ninguna otra.
No era más brillante ni más cálida. Era diferente. Como si el sol hubiera decidido mirar el fiordo desde otro ángulo, o como si el aire tuviera un color que antes no tenía. Alma lo sintió desde el primer día. Algo había terminado. Algo nuevo comenzaba.
El jardín estaba en plena floración. Los arbustos del jardín viejo tenían más flores que nunca, y el árbol nuevo brillaba con una luz que parecía venir de adentro, no de afu