Simon Clarke tenía una historia. Nacido en Brighton, licenciado en Geografía por la Universidad de Edimburgo, periodista freelance especializado en "fenómenos ambientales no convencionales". Tenía un blog con seguidores marginales, un puñado de artículos publicados en revistas de nicho y un historial de viajes a zonas de desastres naturales o sitios de interés científico peculiar. Su identidad digital estaba cuidadosamente cultivada, con años de publicaciones y correspondencia falsas generadas