El almuerzo fue reconfortante. Durante ese lapso de tiempo rodeada por los Snow y Malik me volví a sentir en tranquilidad y una sonrisa iluminaba mi rostro cada vez que Austros se lanzaba un comentario perspicaz y Gerión rodaba los ojos. Podía notar lo felices que se veían ellos estando nuevamente reunidos. Durante esos quince minutos alejamos a Poll de nuestra mente y nos dedicamos a disfrutar la deliciosa comida que había preparado Elais. A mi lado Balios puso una mano sobre mi muslo mientras