Denayt siguió caminando arrastrando a Vincent con las pocas fuerzas que tenía. Él la siguió con una expresión burlona. Una vez fuera del alcance de Gael lo soltó de golpe con fastidio como si su mano se estuviera quemando, su voz tembló de dolor y rabia. Lo miró con resentimiento, con todas las emociones negativas que sentía por él.
—¡Vete a la mierda, Vincent! —le gritó, con el rostro empapado— ¡Te odio, te juro que te odio!
Él la observó en silencio.
Y aunque no dijo nada, en el fondo disfrut