Denayt.
25 de diciembre.
Teníamos un cóctel especial en el casino de Vincent. Decidió preparar una velada exclusiva para sus clientes más importantes. Vincent me presentó a uno de sus clientes, un ruso de apellido Vasilyev. Me escaneó de pies a cabezas, su mirada era tan fría como su acento. Me excusé y fui al baño. Cuando regresaba vi a una rubia perfectamente arreglada, cerca de Vincent. Prácticamente pegada. Con una sonrisa hasta las orejas. No lo miraba… lo desnudaba con los ojos.
Empecé