La cena estaba organizada en la terraza privada del hotel, donde las luces cálidas colgaban en hileras delicadas y el mar servía de telón de fondo. La élite empresarial de la región se reunía entre copas de vino importado y conversaciones sobre inversiones, fusiones y jet privados.
Emily llegó con Albert. Ella llevaba un vestido esmeralda que Valeria le había ayudado a elegir vía videollamada. No era ostentoso ni de alguna marca exclusiva, pero tampoco pasaba desapercibido. Albert, estaba impec