Capítulo 92: La venganza.
Ambos salieron al pasillo como autómatas. El doctor los esperaba con el rostro grave, quitándose los guantes de látex manchados.
—¿Doctor? —preguntó Nicolás, sintiendo que el corazón se le detenía.
—La cirugía ha terminado —dijo el médico—. Logramos extraer la bala y detener la hemorragia masiva en el hígado. Pero el daño fue extenso. Ha perdido mucha sangre y su presión es inestable. Está en coma inducido en la Unidad de Cuidados Intensivos.
—¿Sobrevivirá? —preguntó Fernando, aferrándose a un