Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mansión regresó a un silencio opresivo esa noche después de la huida fallida de Sofía, con Viktor ordenando guardias adicionales en cada puerta y ventana, su frialdad mafiosa endureciéndose como una armadura que ocultaba el miedo que había sentido al perderla por horas.
Sofía yacía en la cama del dormitorio principal, su cuerpo exhausto por el estrés del escape y la captura, el dolor en su vientre persistiendo como un recordatorio cruel de los riesgos que había tomado






