Capítulo 215: Demasiado tarde para frenar.
El rugido del jet rasgó el cielo como una amenaza, como si el mismo aire se estuviera partiendo en dos por la violencia con la que descendía. No fue un sonido normal, no fue algo lejano ni discreto; fue brutal, cercano, invasivo… suficiente para hacer vibrar los vidrios de la cabaña y arrancar a cualquiera del sueño más profundo.
Dentro, el primero en reaccionar fue Alexei, que se removió entre las mantas con un quejido, seguido por Misha, que abrió los ojos desorientado, y luego, como una cade