Capítulo 213: El bello durmiente de Olga.
El cuerpo del guardia apenas se hundió en el sofá cuando el silencio volvió a caer sobre ellas, pero ya no era el mismo de antes, ahora tenía peso, tenía forma, tenía una explicación a medias que lo hacía aún más inquietante, y tanto Sofía como Olga se quedaron mirándolo unos segundos como si esperaran que en cualquier momento abriera los ojos por sí solo, como si todo pudiera resolverse con algo tan simple.
Pero... nada, no pasó, ni un movimiento hizo, ni un cambio en la respiración, estaba