Capítulo 192: La espera que pesaba.
En la mansión oculta de Krasnova Volkov, el fuego de la chimenea crepitaba bajo como un secreto que se niega a apagarse. La anciana estaba sentada en el sillón de cuero negro, con las manos cruzadas sobre el regazo y la mirada fija en las llamas, como si pudiera leer respuestas en el baile del fuego. El abrigo gris y el pañuelo ya no estaban; ahora llevaba un vestido negro sencillo, el cabello blanco suelto y una expresión que no necesitaba fingir amabilidad porque no había nadie a quien engaña