Capítulo 142: La pequeña Sofía que ya roba suspiros.
Habían pasado cuatro meses desde el rescate de Misha, y la mansión Ivanov ya no era la misma. El invierno se había suavizado en un febrero que olía a deshielo y a promesas nuevas.
La nieve se derretía en charcos brillantes en el jardín, los pinos empezaban a soltar gotas que caían como lágrimas lentas, y dentro de la casa todo parecía más vivo, más cálido, más lleno.
La pequeña Sofía ya gateaba. A sus siete meses, era una bolita de rizos negros y mejillas redondas que rodaba por la alfombra