Capítulo 143: El almuerzo que no fue solo comida.
El mensaje llegó el jueves por la tarde. Carl lo había enviado corto y seco, bastante simple como siempre. “Domingo 13:00. Casa Kuzmin. Almuerzo. Traigan a los niños. Elena insiste.”
Sofía lo leyó tres veces antes de enseñárselo a Viktor. Él alzó una ceja, miró el teléfono y soltó una risa baja, sin humor.
—¿Elena insiste? Eso sí que es nuevo.
Sofía se mordió el labio, mitad nerviosa, mitad divertida.
—¿Vamos?— Dijo con una emoción que se le escapaba.
Viktor la miró un segundo muy lar