Capítulo 132: La nueva que llegó para robar corazones.
Un año había pasado como un suspiro largo y dulce. La mansión ya no era solo un refugio, era un hogar vivo, lleno de pasos pequeños, risas que rebotaban en las paredes y el olor constante a café colombiano mezclado con nieve rusa.
Alexei tenía cinco años recién cumplidos: alto para su edad, con el cabello oscuro de Viktor y los ojos grandes y curiosos de Sofía. Hablaba con ese acento suyo inconfundible, mitad ruso firme, mitad colombiano cantadito y ya iba a primer grado en la misma escuela p