Capítulo 131: La pelota que rodó hasta el otro lado.
El recreo de ese viernes llegó con un sol tímido que apenas calentaba el patio de la escuela.
Alexei corría con su grupo de siempre: dos niños de su edad y una niña que siempre llevaba coletas altas.
Jugando y tirando la pelota roja con fuerza, gritando —¡Gol!— cada vez que entraba entre las chaquetas apiladas como portería improvisada.
Alexei era el más rápido, el que más gritaba, el que siempre proponía —¡vamos a hacer un equipo de dragones!— Todos lo seguían. Todos lo querían.
En la b