Capítulo 133: El día que los dragones jugaron juntos.
La mañana en la mansión empezó con el ruido alegre de siempre, Alexei bajando las escaleras de dos en dos con la mochila lista, Nikolai gateando detrás de él como una sombra pequeña y decidida, Doña María gritando desde la cocina que no se olvidara el almuerzo. Sofía lo peinó rápido en la puerta, le ajustó la corbata del uniforme y le dio un beso ruidoso en la mejilla.
—Compórtate, campeón… y dile a Misha que lo esperamos el sábado para jugar fútbol en el jardín, ¿sí?
Alexei sonrió grande,