Mundo ficciónIniciar sesiónEl viaje a Moscú había sido corto, apenas dos días de reuniones tensas y nieve que lo cubría todo, pero Viktor decidió volver antes de lo planeado. “Más trabajo en Nueva York”, dijo seco esa mañana, sin mirarla a los ojos, como si las palabras le quemaran la lengua. Sofía no preguntó. Aceptó, como siempre hacía ahora, con esa calma que había aprendido a ponerte como armadura. Guardó el vestido azul cosido en la maleta, junto con los pocos recuerdos de Moscú que no dolían tanto.
El je






