Capítulo 128: El día que Alexei no pudo más.
Habían pasado siete días desde que Alexei empezó el jardín. Siete días de cuentos nuevos, de canciones que tarareaba en la ducha, de dibujos que traía arrugados en la mochila y que Sofía pegaba con orgullo en la nevera de la mansión. El niño era listo, rápido para aprender las letras, para contar hasta cien sin equivocarse, para levantar la mano antes que nadie cuando la maestra preguntaba algo.
Pero también era el niño con el acento más raro del salón: un ruso duro mezclado con esa cadencia