Capítulo 116: Regreso a la calidez.
El sol de media mañana teñía la nieve de un amarillo pálido y frío, como si el cielo mismo estuviera conteniendo el aliento después de la tormenta de la madrugada. Los tres todoterrenos blindados salían del perímetro del complejo en fila india, dejando atrás columnas de humo negro que se elevaban como dedos acusadores hacia el cielo. Dentro del vehículo principal, Klaus conducía con esa calma quirúrgica que lo caracterizaba, los ojos fijos en la carretera. Viktor iba en el asiento del copiloto,