Capítulo 115: El umbral del infierno.
El convoy se detuvo a dos kilómetros del objetivo, en un claro rodeado de pinos negros y nieve sucia. El lugar era un antiguo complejo industrial en las afueras de San Petersburgo, ahora disfrazado de laboratorio privado, muros altos de hormigón reforzado, alambre de púas electrificado, torres de vigilancia con focos que barrían la oscuridad como ojos hambrientos. Cámaras giratorias cada diez metros. Guardias armados con rifles automáticos patrullando en parejas, chalecos antibalas y auriculare