Capítulo 108: La explosión.
El puerto abandonado de Moscú era un laberinto de contenedores oxidados bajo la nieve nocturna que caía en copos gruesos, amortiguando el sonido de los tiros como un velo blanco. El equipo de Klaus ya estaba en plena batalla, Viktor agazapado detrás de un contenedor, disparando ráfagas cortas con su pistola silenciada, el aliento saliendo en nubes heladas mientras cubría a Boris que avanzaba por el flanco izquierdo.
Klaus, con su altura imponente y ojos gris azulados fríos que no ocultaban su