«Quizá un cambio en Alejandro, un impulso que la hiciera creer de nuevo en él. En ellos.» Pero ahora, comprendía que era el momento de despertar de ese espejismo.
«Cerró los ojos, diciéndose a sí misma que debía descansar». Pronto reemprendería su vida, atendería su trabajo, su embarazo… «No había tiempo que perder con un amor que insistía en herirla.»
Aquella noche, durmió profundamente. Al amanecer, sintió algo que pesaba sobre su brazo. Lo primero que vio al abrir los ojos fue la cabeza de Al