(Punto de Vista de Catalina – 26 semanas de embarazo)
Necesitaba salir de la fortaleza aunque fuera una hora.
Llevaba casi cuatro meses sin pisar una tienda normal, sin ver gente que no llevara pistola al cinto ni cicatrices de guerra. El médico había dicho que el bebé estaba perfecto, que podía hacer vida “casi normal” mientras no corriera maratones. Así que convencí a Dario de una salida “inofensiva” al Centro Sicilia, el macrocentro comercial a las afueras de Catania.
Dario aceptó a regañadi