14. EL DOLOR DEL CUERPO Y EL DOMINIO DE LA MENTE.
Verónica despertó dos horas después de aquel atentado. No entendía lo que pasaba cuando abrió los ojos con mucho dolor en la cara y costillas. La luz del techo, la hizo de dudar de en que lugar estaba y que era lo.que había pasado.
Levi King se acercó a ella, con la preocupación dibujada en su frente. Verónica mostraba algunos moretones y dolor, a plena vista.
— Dios mío, Verónica. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Te han querido asaltar?
— ¿Dónde estoy?
— En el hospital, no te has ido. Los hom