15. SECUESTRO AL HEREDERO CALLAHAN.
Verónica Dixon camina de un lado a otro en el gran salón de la mansión, sus pasos son rápidos y desesperados.
La noche ha caído por completo, y su hijo, Dominico, no ha regresado a casa desde hace más de un día entero.
Ella ha intentado llamarlo mil veces, pero su teléfono solo da apagado, un silencio que la aterra en su alma.
Alexander Dixon se sienta en el sofá, intentando mantener una calma que no siente en su propio corazón.
Él sabe que su hijo está en problemas, que el sedán negro no e