11. ERROR GRAVE
Dominico Dixon pisa el acelerador de su coche deportivo, sintiendo la adrenalina aún corriendo por sus venas.
Diana está sentada a su lado, temblando de miedo y con la respiración completamente entrecortada.
Él ha salvado a su prometida, Diana, pero el peligro de los cobradores aún los persigue en la noche.
—Cálmate, Diana. Ya estás a salvo conmigo. Esos idiotas no se atreven a seguirme más allá de mi límite —dice Dom, su voz es grave y autoritaria.
—¿A dónde vamos, Dominico? ¿Por qué m