Sin herederos.
Scarlet abrió la boca para replicar, pero Derek colocó un dedo sobre sus labios, sellando cualquier protesta.
—Soy un ser supremo —continuó, respirando hondo—. Naturalmente, un embarazo mío se sentiría en cuestión de días, y en tu caso… desde el primer instante.
Scarlet arqueó una ceja, cruzando los brazos como podía.
—Pero antes cuando estuve embarazada no lo supe hasta que… —dejó la frase en el aire, negando con la cabeza—. No, no puede ser.
—Luna —la interrumpió él, con voz más suave—, e