Mundo ficciónIniciar sesiónElla es Kendra, una joven encantadora, dulce y muy atractiva, es la elegida del futuro Alfa para ser la luna de la manada legión del norte. Ella comenzó a tener sueños extraños con un joven apuesto, atractivo y muy sexy que la hace vibrar, estremecer de placer, lo siente tan real que cada mañana se despierta confundida, con ganas de más, con un dulce sabor en sus labios y el placer del tacto suave en su piel, siente que se enamoró, que lo ama, más que a su propio novio. En sueños la transporta a otra dimensión, con su pasión y lujuria le da los mejores orgasmos y el placer que jamás se imaginó que pudieran existir.
Leer másCapítulo 1. Kendra te amo
Rowan, se encuentra enfrente de la casa de Kendra, observa alrededor y al notar que nadie lo ve, cruza la calle, estaciona su auto, apaga las luces, sale de él, sin dudarlo, salta la reja, trepa al árbol y en dos segundas se encuentra frente al balcón y de un impulso cae sobre él.
Con dos movimientos firmes, abre la ventana, corre la cortina y al ingresar en la habitación se encuentra a Kendra durmiendo plácidamente, sonríe feliz, estar junto a ella lo emociona, lo relaja y lo excita.
Se acerca y suavemente le acaricia su mejilla, ella como si ya lo sintiera respira exaltada, su pecho lo siente y un suave gemido sale de su boca, Rowan no lo duda y la besa, un beso desesperado, muy apasionado, que se convierte en un beso salvaje, lujurioso que lo desarma y lo excita a tal punto que su entrepierna late con fuerza, reclamando atención.
Rowan se incorpora y comienza a desvestirse. En cada acción, su miembro va tomando firmeza, dureza y su respiración se entrecorta y su corazón se acelera.
La observa y ya no puede contener las ganas de estar dentro de Kendra y sentirla, tenerla en sus brazos.
Suavemente, se introduce dentro de la cama y entre besos y caricias lentamente quita su ropa, ya nada le impide que la pueda tener bajo su cuerpo.
Comienza a besarla y acariciar cada parte de su cuerpo, le queman las manos al tacto de su piel, la toca como si quisiera grabar su cuerpo en su mente, le acaricia la mejilla mientras otra de sus manos la braza por la cintura y la acomoda, la pegada a su cuerpo, Kendra pone sus manos en ese pecho que la enloquece, que ama acariciar, besar, lamer y morder durante el clímax.
Él baja su mano hasta su centro y comienza a estimularla, ella se retuerce del placer que siente, él deja un camino de besos por su cuello, sus pechos y en su vientre.
Ella gime del placer, Rowan sonríe con picardía, sabe que ella se entrega a él con amor, con placer y eso le encanta, lo disfruta tanto.
Suavemente, abre sus piernas y comienza a disfrutar de su sabor hasta que siente las manos de ella en sus cabellos, levanta la vista y ahí se encuentra con esa belleza, con esa sonrisa encantadora y esa mirada tan tierna que lo desarma.
Él sigue con las embestidas de su lengua, entrando y saliendo de ella, intercalando con los besos en su centro, ella suavemente se mueve para sentirlo.
--- Así quiero que te corras, mirándome a los ojos, princesa --- Kendra sonríe y se aferra a su cabello, sin lastimarlo y mueve sus caderas para sentirlo más profundo, hasta que un orgasmo la desarma, tiembla y convulsiona en sus manos.
--- Si seguí nos pares mi amor, quiero más, te quiero dentro mío --- esas palabras fueron la chispa suficiente para que Rowan se encendiera, mirándola lleva sus dedos a su boca para saborearlos y disfrutar de esa dulce esencia, su sabor.
Ella se muerde el labio inferior y lo provoca, Rowan sonríe y sin dudar se introduce lentamente en ella haciéndola estremecer del placer, sus movimientos son lentos hasta sentirla acomodarse a su miembro y luego las embestidas son más rápidas, más salvajes y profundas.
--- Acá estoy princesa, ¿te gusta?--- le susurra en el oído, su voz ronca, sexy le provoca un corriente en su cuerpo.
--- Así más fuerte te quiero dentro de mí, así más y más amor no te detengas --- Rowan la siente temblar, convulsionar nuevamente del placer que le hace sentir, ella se corre nuevamente para él.
--- Kendra amo tenerte entre mis brazos y sentirte como te corres para mí cuando estoy dentro tuyo, me vuelves loco mi amor ---- Rowan ya no aguanta, no se pueden contener más y se corre dentro de ella, mientras se besan apasionadamente y él deja su semilla en su interior, se quedan un momento abrazados, juntos, Rowan no quiere salir de ella, se siente tan feliz dentro de ella, ambos se quedan escuchando el latido salvaje de sus corazones, mientras recuperan el aliento.
--- Ven, vamos a la ducha --- Rowan la toma en brazos y se van a dar un baño, el abre el grifo y cuando nota que el agua está ideal para ella, la baja y se introducen bajo la ducha.
El calor del agua golpea sus cuerpos, Rowan con mucha delicadeza la enjabona y va acariciando su cuerpo, ella se gira y comienza a besarlo, esos besos bajan a su cuello, a su pecho, su vientre y con las manos comienza a masajear su miembro, el cual no duda en reaccionar al instante, ella lo toma entre sus manos y se agacha para introducirlo en sus labios, lamiendo suavemente desde la punta hasta introducirlo todo en su boca, Rowan tiembla con cada envestida de ella y cuando Kendra nota su excitación, se mueve más salvajemente y le provoca el mejor orgasmo de su vida, Rowan termina en su boca, mirándola fijamente y en sus miradas solo había lujuria, deseo y pasión.
Kendra se incorpora sonriendo y saboreando su esencia y él la besa apasionadamente, luego la alza en brazos, ella sube sus piernas alrededor de su cadera para no caerse, pegada a la pared él introduce su miembro sin dudar y comienza a embestirla con rudeza hasta volver a sentirla estremecer en sus brazos --- Así muñeca mírame que me encanta verte como te corres para mí --- luego Rowan se tensa y comienza a correrse dentro de Kendra.
Terminan y Rowan la ayuda a bañarse, luego dulcemente la seca y la recuesta en la cama, se queda pegado a su cuerpo hasta que la observa dormir plácidamente, se duermen, pero antes del amanecer Rowan se viste sin ganas y debe dejar la habitación, molesto se retira, ya no quiere separarse de ella, la necesita junto a él, se retira por donde ingreso, se sube a su auto y se va como si tuviera una emergencia, por la carretera como un demonio.
A las siete de la mañana suena su alarma, Kendra la apaga, quiere seguir durmiendo, el cansancio de la noche lo siente en su cuerpo al despertar.
--- Kendra, cariño, vamos levántate que llegas tarde a la universidad, ya te prepare el desayuno --- su madre, con su dulzura, la llama ignorando la noche que pasó Kendra en Brazos de Rowan.
Ella se incorpora sin ganas, se da una ducha rápida para poder despertar y mientras está bajo el agua, sus recuerdos llegan a su mente y es tanta la excitación que siente al recordarlo, que se debe tocar para apagar el fuego de su interior que Rowan enciende.
La pequeña vidaEl sol brillaba alto sobre el océano, desde la terraza del enorme pent-house, el mar parecía infinito, las olas rompían suavemente contra la arena blanca, mientras una brisa cálida movía las cortinas de seda que rodeaban la piscina privada.Kendra estaba recostada en un cómodo sillón junto a la terraza, usando un elegante vestido liviano que se movía con el viento.Un camarero se acercó con una bandeja de frutas frescas y jugo natural. —Buenos días, su alteza.Kendra sonrió automáticamente. —Gracias.El joven inclinó la cabeza con respeto antes de retirarse.Kendra lo siguió con la mirada y luego soltó una pequeña risa. —Todavía no puedo creerlo.Desde la puerta de la terraza, Rowan la observaba con una sonrisa divertida. —¿Qué cosa?Kendra levantó el vaso de jugo. —Que todos me llamen alteza.Rowan cruzó los brazos apoyándose contra el marco de la puerta. —¿Te gusta?Kendra levantó la barbilla con gesto orgulloso. —Y mucho.Rowan rio. —Lo imaginé.Ella se levantó del
La despedidaLa habitación estaba llena de luz, las cortinas blancas se movían suavemente con la brisa que entraba por la ventana, y el aroma de la madera nueva llenaba el ambiente.En el centro del cuarto estaba la pequeña cuna de madera clara que el padre de Kendra había armado con tanto orgullo. A su alrededor, todo estaba preparado con cuidado: una cómoda llena de diminuta ropa de bebé, una manta suave doblada sobre la cuna y pequeños juguetes acomodados en un estante.Katrina observaba todo con una sonrisa satisfecha.A su lado estaba Ailani, que acomodaba con delicadeza un pequeño oso de peluche. —Creo que quedó perfecto —dijo Ailani con emoción.Katrina cruzó los brazos, contemplando el resultado. —Mucho mejor de lo que imaginé.Ambas recorrieron la habitación con la mirada, cada detalle había sido elegido con amor.Las paredes color crema, las cortinas bordadas, las pequeñas luces suaves que colgaban cerca de la ventana, era un cuarto lleno de calidez.Ailani suspiró con una s
Una encantadora, luna de miel llena de sorpresasEl sonido del mar llenaba el aire, las olas rompían suavemente contra la arena blanca mientras el sol comenzaba a descender en el horizonte, tiñendo el cielo de tonos dorados y rosados.Kendra observaba por la ventana del auto, con los ojos brillantes de emoción. —No puedo creer que estemos haciendo esto —dijo en voz baja.Rowan, conducía, pero su mano estaba sobre ella, la miraba con una sonrisa tranquila. —Te prometí una gran sorpresa, acá esta.Kendra se giró hacia él.—Pero pensé que sería una noche en un hotel y luego a casa… no esto.Rowan soltó una pequeña risa. —Para mí esto es mucho mejor.Kendra entrecerró los ojos. —Cada vez entiendo menos cómo funciona tu mente.Llegan a un gran hotel, imponente frente al mar, Rowan estaciona el auto y cuando bajan. Kendra miró alrededor sorprendida.—Rowan… ¿Esto es maravilloso?—Claro —respondió él con naturalidad. —Estamos de luna de miel.Caminaban por un camino rodeado de palmeras hasta
La emotiva boda de Kendra y RowanLa música suave llenaba el patio de la casa, las luces doradas iluminaban a los invitados que reían, brindaban y celebraban con alegría la unión de Kendra y Rowan.Kendra estaba tomada del brazo de Rowan mientras varios miembros de la manada se acercaban a felicitarlos, su vestido blanco brillaba bajo las luces y su sonrisa era tan radiante que parecía iluminar todo el lugar.De pronto la música cambió suavemente, los músicos comenzaron a tocar una melodía lenta y solemne, el murmullo de los invitados se fue apagando poco a poco.Velkran golpeó suavemente su copa para llamar la atención.—Manada, amigos … —anunció con una sonrisa. —Es momento del primer baile de nuestro príncipe y su princesa.Los aplausos y silbidos comenzaron a sonar.Rowan miró a Kendra con una ternura que pocas veces mostraba delante de todos, extendió su mano hacia ella.—¿Me concede este baile, princesa?Kendra sonrió, emocionada, colocando su mano sobre la de él.—Siempre, mi p
ConfesionesNatisha cerró la puerta con suavidad, todavía con una sonrisa dibujada en el rostro.—¿Escuchaste eso? —susurró mirando a Ethan.Ethan soltó una pequeña risa mientras cruzaba los brazos.—Claro que lo escuché.Ambos habían escuchado toda la conversación entre Any y Eliot desde el pasillo. No habían querido interrumpir, pero la respuesta de Any los había dejado sorprendidos… y orgullosos.Any había defendido su lugar, su dignidad… y también había dejado muy claro que Eliot ya no tenía ningún derecho sobre su vida.Natisha caminó hacia ella y le tomó las manos con cariño.—Estoy muy orgullosa de ti.Any frunció el ceño, confundida.—¿De qué hablas?Ethan se apoyó en la pared con una sonrisa divertida.—Escuchamos todo.Los ojos de Any se abrieron con sorpresa.—¡¿Qué?!Natisha rió suavemente.—No pudimos evitarlo… pero debo decirte algo —la miró con ternura. —Hoy demostraste lo fuerte que eres.Any suspiró, todavía un poco alterada por lo ocurrido.—Solo dije lo que tenía qu
Un amor fuera del reinoLa casa estaba en silencio, demasiado silencio.Any estaba en la cocina, apoyada contra la mesada, mirando una taza de té que ya se había enfriado, no tenía hambre, no tenía sueño, tenía dolor y tristeza.Escucho el timbre… lo sintió a él y cuando abre la puerta ahí estaba.—Vine a disculparme. —dijo la voz grave frente a ella.Any cerró los ojos un segundo ante de cerrar la puerta, Eliot impidió que lo hiciera, sin esa postura arrogante que solía usar, estaba solo él.—Entonces llegas tarde —respondió ella con frialdad. —Las disculpas las tenías que dar el día que te espere y jamás llegaste.El golpe fue directo.Eliot tensó la mandíbula. —Me equivoqué, perdóname Any, fui un tonto.Ella soltó una risa amarga.—Eso no es una disculpa.Él avanzó un paso, no demasiado, lo justo.—Me dejé llevar por impulso, por cobarde, por querer recuperar algo que ya no es mío y por idiota estoy por perder algo muy importante como tu verdadero amor.—¿Amor? —sus ojos brillaron.
Último capítulo