Juramento carmesí.
Otros, más crueles, rompieron en carcajadas.
—Yo apuesto a que ni llega al segundo paso, ¡va a vomitar antes de que termine!
El eco de sus risas se cortó de golpe cuando Derek soltó un gruñido bajo, profundo, que erizó la piel de todos los presentes.
El alfa se inclinó hacia Scarlet, mientras sus ojos brillaban de preocupación.
—Mi lunita… solo concéntrate en mí. Ignora a estos imbéciles, piensa en ellos como cucarachas molestas. No escuches nada de esto, ¿sí? —rogó con voz suave, como si tu