¡Qué delicia! Se me olvidaba qué tan relajante es nadar. Sé que esto no es el mar ni nada parecido, pero la alberca del gimnasio servirá lo suficiente para relajarme.
Ya ha pasado casi una semana después de haber iniciado la suspensión de Asuntos Internos, y estoy a punto de desquiciarme si me quedo en casa un minuto más. Recordé que Mau pagó la membresía y se paga de forma domiciliada, así que tengo gimnasio desde hace años y es la primera vez que me paro aquí.
No he hecho esfuerzos, solo nada