Me dejo acariciar la cabeza por Armando, después de mi asalto y sorpresiva revelación, me he quedado acostada a un lado del paciente mientras le cuento los detalles de la llamada con Mauricio, luego mi paso por Informática y con el jefe.
-Entonces, lo único que podemos hacer es confiar en que no pase nada para luego arrestarlo en pro de su propia seguridad.
-No sé qué decirte, linda. Debes sentirte horrible, lo sé, pero tiene razón Faros. Es lo mejor para ti, y para todos. Puede que incluso p