Capítulo 112

Es sábado, cerca del mediodía. Apenas voy abriendo los ojos y me llega la resaca de golpe acompañada de un terrible dolor de cabeza.

Luego de mi escena dramática en la Fiscalía y en el parque, tomé un taxi que me trajo a casa. Como mujer adulta y responsable que soy, hice lo que cualquiera hubiera hecho: una gran estupidez. Agarré la botella de tequila y me serví unos cuántos ‘caballitos’, a verdad es que perdí la cuenta después del sexto.

Claro que no hubo alimento en el menú, por lo que llevo
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP