La noche en el exterior era fresca, pero el calor que desprendía la chimenea encendida en la terraza mantenía el ambiente cálido.
Angelo tenía la mirada fija en Corleone, el esposo de Caterine. De todas las personas allí, era a quien menos conocía, y solo sabía quién era porque lo había visto brevemente en el hospital. Según Lionetta, su prima se había casado con él hacía dos años y medio, y él amaba a Caterine incondicionalmente. No sabía si era alguien de confianza, pero supuso que no estaría