Lionetta salió de la habitación principal, donde había estado alistándose, y bajó a la planta baja.
Angelo ya la esperaba en la sala, ataviado en un traje de gala. Al oír sus pasos, él se giró hacia ella. Abrió la boca una vez, luego otra, como si intentara decir algo, pero las palabras no le salían.
Lionetta vestía un conjunto dorado que parecía hecho para provocar un infarto. La parte superior consistía en dos tiras de tela que cubrían apenas lo justo de sus senos, dejando ver un insinuante e