No fue un sueño. No fue una visión. Fue una memoria con cuerpo.
Lena no recordaba haberse dormido. Estaba sentada en el sillón del estudio, la manta aún sobre las piernas, una taza de té a medio terminar sobre la mesa baja. El vapor ya no danzaba, pero la humedad persistía en sus labios, como si la noche se negara a enfriar del todo. Había una vibración suave en el aire, apenas perceptible, un zumbido leve que parecía venir del interior de las paredes.
El reloj del comedor marcaba las tres y vei