MILA
La casa está en silencio.
Pero no es un silencio neutro o reconfortante.
Es un silencio que pesa, que aprieta la garganta, un silencio de ceniza y abandono.
Tres días.
Es todo lo que nos dieron.
Tres días para "descansar", dicen ellos, después de un vuelo largo.
Tres días encerrados en un espacio demasiado familiar que se ha vuelto extraño.
Tres días caminando entre los escombros de una historia que apenas hemos comenzado y ya está arruinada.
Fui la primera en regresar.
Él me dejó ir sin u