Iris
El silencio que sigue a nuestra conversación pesa sobre mí como un velo grueso, cargado de espera y promesas invisibles. Sin embargo, siento que todo ha cambiado entre Raphaël y yo. Ya no es solo un juego, un aprendizaje discreto. Se ha convertido en un fuego que arde bajo la piel, un brasero que amenaza con devorarlo todo.
Él me fija la mirada, sus ojos oscuros captan cada movimiento, cada escalofrío, cada latido de mi corazón. Hay en su mirada una intensidad cruda, casi animal, que m