MILA
Camino por el pasillo del avión, cada paso resonando como un eco de mi decisión. El mundo a mi alrededor es un borrón indistinto de rostros sentados, murmullos lejanos, pero nada de eso logra romper la burbuja de soledad en la que me he encerrado. Los anuncios de las órdenes parpadean en el panel de control, pero ninguna de esas palabras parece tener sentido. Todo lo que importa es que me alejo de él, aunque estemos encerrados en la misma cabina a cientos de pies sobre el suelo.
Sigo sinti